martes, 28 de abril de 2015

El mar de la Tranquilidad, de Katja Millay

La antigua prodigio del piano Nastya Kashnikov solo quiere dos cosas: terminar el instituto sin que nadie conozca su pasado y conseguir que el chico que se lo arrebató todo -su identidad, su espíritu, sus ganas de vivir- pague por lo que hizo. 

La historia de Josh Bennett no es ningún secreto. Cada persona a la que ha amado ha sido arrancada de su vida, y a los diecisiete años no le queda nadie. Ahora lo único que quiere es estar solo. Y parece que la gente comprende que no necesita compañía. Todos excepto Nastya, la misteriosa chica nueva del instituto, que poco a poco irá acercándose a él. Pero cuanto más llega a conocerla Josh, mayor es el enigma. A medida que su relación se intensifica, las preguntas sin respuesta salen a la luz y él comienza a preguntarse si alguna vez sabrá quién es Nastya en realidad, o incluso si quiere descubrirlo.

* * * * *

Hay reseñas que son muy fáciles de hacer por una simple razón: tienes tan claro lo que vas a decir de la novela, tanto para bien como para mal, que parece como si tus dedos tecleasen solos y las palabras fluyesen sin apenas darte cuenta. Pero también hay historias que han significado tanto para ti, que te han provocado demasiados sentimientos y te han hecho experimentar un sinfín de emociones, que eres incapaz de expresar nada con palabras. Entonces, ¿cómo puedo hablaros ahora de El mar de la Tranquilidad si se ha convertido en uno de los libros más especiales que he leído en toda mi vida?

El mar de la Tranquilidad es, sin duda, una novela única. No solo por la tremenda sensibilidad que desprende cada página, sino porque Millay ha sabido crear a la perfección una historia que va más allá de lo que parece, que se te agarra al corazón y no lo suelta. Cuando escuché hablar por primera vez de ella, creí que sería una trama más de romance juvenil con sus grandes dosis dramáticas. Y, la verdad sea dicha, la sinopsis no incita a pensar que tal vez podamos estar equivocados. No obstante, y tras las buenas críticas que le daban algunos amigos míos con un criterio en el que confío plenamente, decidí darle una oportunidad. Y ahora puedo decir que este maravilloso debut literario de Millay DEBE ser leído así, sin saber absolutamente nada de él. Porque es precisamente aquí donde descansa toda la magia de la novela.

La autora, con un estilo especial y sincero, nos lleva de la mano a través de una historia sobre la vida, la venganza, el amor, la amistad, la sangre y, sobre todo, el poder de las segundas oportunidades. El mar de la Tranquilidad destaca precisamente por coger unas bases que ya conocemos a la perfección y entregarle todo el realismo que se merece, hasta el punto en que llegas a un momento en la lectura en el que no sabes qué puede llegar a ser ficción y qué no. Cada letra se bebe, se vive y se respira; cada frase es como un puñal que te atraviesa y que deja una honda huella en tu corazón. Es una historia de personajes, pero también de las consecuencias que tienen todos nuestros errores y de cómo cada una de nuestras decisiones influye en la vida de la gente que nos rodea. 

Sin duda, los personajes son lo mejor que Millay nos ha regalado con El mar de la Tranquilidad. Nastya y Josh, Josh y Nastya. Una historia contada, gritada y llorada a través de sus voces. Son dos de los protagonistas mejor humanizados que he tenido el placer de conocer en toda mi vida. Cada uno tiene sus motivos para ser quienes son ahora, para hacer lo que hacen y para sentir lo que sienten. Tienen chispa, fuerza, personalidad y realismo. Pero no solo ellos, sino también el resto de personajes secundarios que nos vamos encontrando a lo largo de la historia: Drew, Clay, Sarah, Tierney,... He llorado y he reído con cada uno de ellos; me he sentido parte de su mundo y he llegado a desear poder sacarlos del papel en más de una ocasión.

Me dejo miles de cosas en el tintero, pero como dije al principio, es imposible expresar con palabras todo lo que te ha hecho sentir uno de los libros que más te han llegado a marcar en la vida. Y, sinceramente, es mejor así, porque El mar de la Tranquilidad es magia que hay que ir conociendo poco a poco, sin prisas, pero sin pausas. Es una historia llena de realidad y complejidad, de drama y sensibilidad. Si tuviese que resumir todo esto en una sola frase, diría que es una novela que rompe, consuela y da esperanza. Así que, en definitiva, leed a Katja Millay, permitid que os conduzca a través de sus páginas. Os prometo que, al final, será uno de los mejores viajes de vuestra vida.

5/5

Agradecimentos a la editorial por el envío.
Conoce más de la novela aquí.

12 comentarios:

  1. Hola! No lo he leído pero tengo mucha curiosidad por las opiniones que está cosechando así que tarde o temprano acabará en mis manos ;) Gracias por la reseña, un beso! Me alegro de verte de vuelta ;)

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  2. Pero el marecito no es tan bonito como tú :(

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  3. Yo tengo pendiente de hacer la reseña. Me ha gustado la novela, aunque no como esperaba :/
    Besos :*

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  4. Lo tengo por leer, espero sacarlo de la estantería pronto :P
    Confío en que me guste tanto como a ti =)

    Besitos ^^

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  5. Hola! (✿◠‿◠)
    Soy Arya del blog El Rincón de Arya
    http://elrincondearya.blogspot.com.es/
    No termina de convencerme del todo este libro, pero me alegra que a ti te haya gustado tanto =)
    Me gusta mucho tu blog, te sigo!

    Besos.

    ⏃♥ Arya ♥⏃

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  6. Lo compré la semana pasada y tenía muchas ganas de leerlo, pero después de ver tu reseña tengo más todavía *_____*

    Un beso <3

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    1. Espero que me fangirlees mucho por whatsapp, eh <3

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