jueves, 18 de septiembre de 2014

Sombra y hueso, de Leigh Bardugo

Alina Starkov no espera mucho de la vida. Se quedó huérfana después de la guerra y lo único que tiene en el mundo es a su amigo Mal. A raíz de un ataque que recibe Mal al entrar en La Sombra, una oscuridad antinatural repleta de monstruos que ha aislado el país, Alina revela un poder latente que ni ella misma sabía que tenía. Tras ese episodio, Alina es conducida a la fuerza hasta la corte real para ser entrenada como un miembro de los Grisha, un grupo de magos de élite comandado por un individuo misterioso que se hace llamar El Oscuro.

La verdad es que nunca suelo leer novelas de este estilo, y con ello me refiero a historias que se ambientan en mundos fantásticos de sociedades medievales, donde la magia y lo sobrenatural forman parte del día a día de sus habitantes. Pero desde hace un tiempo me he marcado como reto personal acercarme más a este género. Primero comencé con El nombre del viento, de Patrick Rothfuss, una historia también plagada de la esencia del medievo y una magia peculiar; después lo intenté con este libro, Sombra y hueso, el primero de la trilogía Grisha, y he de confesar que cada vez le estoy cogiendo más el gusto a esto. 

Sombra y hueso (regalo de Mike, por cierto, que además es el traductor del libro) nos sumerge en una historia original, muy bien construida y con un ligero toque ruso. Es altamente adictiva, enganchándote desde la primera página, aunque yo tardé bastante tiempo en terminarla porque justo en el momento de su lectura estaba pasando por una de las famosas "crisis lectoras". La narrativa de Bardugo, tan visual y directa, hace que las palabras cobren vida por sí mismas, transportándote a un mundo de personas especiales con poderes casi imposibles: algunos controlan el viento; otros, la oscuridad; unos pocos pueden incluso tener control sobre la vida y la muerte. Todo está perfectamente conectado y la historia rebosa misterios, mentiras y traiciones, donde nada ni nadie es lo que parece.

Una de las cosas que más miro con lupa mientras leo cualquier libro es el ritmo: que sea constante, sin altibajos, que incite a devorar capítulo tras capítulo hasta terminar la novela de una sentada. A veces me pasa que me topo con lecturas aparentemente espectaculares que soy casi incapaz de leer porque el ritmo es demasiado lento. No obstante, con Sombra y hueso no he tenido ese problema. La historia se desarrolla como debe hacerlo, sin incidir demasiado donde no puede hacerse, sin demorarse en escenas que no conducen a ninguna parte. Te da lo que necesitas en los momentos adecuados y siempre te deja con ganas de más descubrimientos. Junto con Alina vas desentrañando la oscura red que cubre el mundo de Ravka sin prisas y con buena letra.

Otra de las cosas que he de destacar del libro es el plantel de personajes que tiene, especialmente Alina, la protagonista. ¡Por fin una narradora realista! Si bien no es la primera chica protagonista fuerte e independiente, sí que es de las pocas que me ha encantando precisamente por lo perfectamente humanizada que está. No es de piedra ni un robot, por lo que actúa de la misma manera en la que lo haríamos cualquiera de nosotros: siente miedo, desesperación, soledad, alegría y compasión tal y como cabría esperarse de alguien que, hipotéticamente, pasase por la misma situación que ella.
 
En definitiva, Sombra y hueso es de esas novelas que aparecen en tu vida casi de casualidad y que acaban por convertirse en uno de tus imprescindibles. Una historia que te enseña la magia de creer en uno mismo, de luchar por lo que crees y que te muestra que, en ocasiones, detrás de las cosas aparentemente más sencillas se encuentran los más terribles secretos. 
 
Conoce más de la novela aquí.
 
4/5

domingo, 7 de septiembre de 2014

Yo también me mojo por la ELA

Desaparecer es algo bastante característico en mí. Ya sabéis que hay momentos en los que marcharme de repente de la blogosfera y me pierdo en Twitter, Instagram y Youtube, pero hoy me apetecía volver. ¡Curso nuevo, comienzos nuevos! 

Sin embargo, mientras sigo mentalizándome de que he de continuar con el blog, eliminando viejas entradas, reeditando algunas y quedándolo todo perfecto, os dejo por aquí el último vídeo que he subido a mi canal: el Ice Bucket Challenge (o el reto del agua helada). 

En el vídeo os explico mucho mejor de qué va todo el asunto, así que dadle al play. 


En la cajita de descripción del vídeo tenéis, además, toda la información necesaria para poder donar dinero en el caso de que alguno de vosotros quiera colaborar en esta bonita campaña.

miércoles, 2 de julio de 2014

Document your (campestre) day

Meses llevaba este vídeo a medio editar en una carpeta perdida de mi portátil, pero por fin me decidí a quitar el polvo de encima y compartirlo con todos vosotros.

Es bastante diferente a lo que suelo hacer, pero no por ello deja de ser muy especial. Es el último vídeo que tengo con mis amigos de Plasencia y, bueno, ya sabéis cómo es esto de la morriña. Igualmente, espero que lo disfrutéis mucho y me comentéis si os gusta esta clase de contenidos para el canal, porque tengo varias ideas en mente semejantes. 

A disfrutar.