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jueves, 7 de mayo de 2015

Exo, de Jordi Olloquequi

Ziggy es un adolescente extraterrestre amante de la música de la Tierra, que gana la opción de viajar a nuestro planeta para conocerla. Muy pronto se enamorará de una joven bióloga terrícola. Pero las relaciones con personas de otro planeta están completamente prohibidas. A través de sus investigaciones descubriremos algunos de los conceptos más importantes de la biología... entre risas y suspiros.

* * * * *

La verdad es que no sé por dónde empezar esta reseña, así que supongo que la mejor manera es comenzar diciendo por qué decidí leer Exo. Conozco al autor gracias a Nikosia, uno de los grupos musicales españoles que más me gustan (y que, por cierto, os recomendé en este vídeo de aquí). Esto, además del hecho de que sea el compositor de de la música de una de mis canciones favoritas de la banda, hizo que mi curiosidad por leer su debut literario creciese cada vez más. Después estaba el tema de la biología, los extraterrestres y la música, por lo que creía que la combinación de todo esto haría que la historia fuera, cuanto menos, curiosa. Y, en cierta medida, sí que lo ha sido. Si por algo destaca Exo es precisamente por el hecho de que, con todo, acaba siendo un libro muy diferente al resto, pero de una manera que no me ha convencido para nada.

Lo que más me sorprende de la novela es que es una historia claramente infantil con complejo de young adult. El estilo sencillo y rápido del autor, la poca profundidad de la trama y la caracterización superficial de los personajes y escenarios son algo muy común dentro de la literatura para los más pequeños. Todo es sencillo, sucede muy deprisa y no hay grandes giros argumentales. Sin embargo, de repente vemos cosas como el sexo o una explicación de la biología humana que parece directamente sacada de un manual universitario (vale que las ciencias no se me den muy bien, pero es que era incapaz de comprender absolutamente nada de lo que Olloquequi explicaba). 

Puede que mi problema fuese "compararlo" previamente con Quantic Love, una novela donde, como en esta, se mezcla un romance muy normal con la ciencia. En el libro de Sonia Fernández-Vidal, al menos, todo el tema científico está explicado de una manera muy sencilla y divertida, por lo que es fácil comprender de qué se habla en cada momento y hasta dónde quiere llegar la escritora con ello. No obstante, en Exo sucede todo lo contrario: es tanto lo que quiere explicar el autor y siendo tan técnico en cada término que resulta imposible comprender (o al menos en mi caso fue así) prácticamente el ochenta por cierto de lo que cuenta. Bueno, a lo mejor exagero, porque realmente sí que intenta maquillar la biología para que sea cercana a todos, pero creo que el resultado final no se acerca nada a lo que Olloquequi intentó en un principio.

Como he dicho anteriormente, es una historia claramente infantil, pero tras reflexionar un par de días después de la lectura, creo que la intención del autor no era precisamente esa (y no solo por el tema del sexo, sino por otras tantas cosas, pequeños detalles, que se ven a lo largo de toda la novela). Como cuento hubiese estado genial, pero como un intento de libro juvenil no. Los personajes no me convencieron en ningún momento, y no solo por el hecho de que apenas estén definidos. Les falta realismo, humanidad y pensar y hacer exactamente lo que cualquier humano normal haría en las situaciones que se plantean en la novela. Imaginaos, por lo tanto, como es el romance que surge entre los dos protagonistas.

Pero voy a romper una pequeña lanza a favor de Exo: es un libro que se lee muy rápido. Influye que los capítulos sean cortos y la letra grande, sí, pero el autor también ha sabido crear un ritmo muy ágil que hace que la lectura sea bastante ligera.

En definitiva, Exo es una historia que pretende ser algo mucho más de lo que realmente es, con unas explicaciones sobre la biología demasiado complejas para el público al que claramente va dirigido y que, por supuesto, podría haber dado mucho más de sí (sobre todo en el final). Espero, sin embargo, que la siguiente obra del autor me convenza más.

1/5

Agradecimientos a la editorial por el envío.
Conoce más de la novela aquí.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El niño que quería matar, de Lolita Bosch

<<Me llamo Max, tengo catorce años y tengo más miedo que el resto de los niños. Porque a veces me pasan por la cabeza unas cosas muy extrañas que no sé qué son, de dónde vienen ni para qué sirven. Si es que sirven para algo. Y entonces tengo la sensación de que los otros se dan cuenta de que no soy como ellos y por eso me tienen miedo>>.

Me encantan las historias que tienen como protagonista a una persona con problemas mentales. No me preguntéis el por qué, pero es así. Supongo que se debe al hecho de que la complejidad y profundidad de dicho personaje es mucho mayor y, sinceramente, sigo siendo de esos que valoran más un protagonista bien construido antes que una trama llena de aventuras. Es por eso que no dudé en leer El niño que quería matar en cuanto tuve ocasión. Sabía de su existencia, pero nunca había leído reseñas ni extractos de él, algo que a lo que me estoy acostumbrando mucho últimamente. Así, si me sorprende gratamente, será más especial que si ya fuera con una pequeña idea preconcebida en la cabeza.

Sin embargo, esta primera toma de contacto con Lolita Bosch no ha sido nada placentera, a pesar de, vuelvo a repetir, tener todos los ingredientes necesarios para encantarme.

Lo más importante a destacar es que la historia se queda demasiado corta. Cuando ronda por tu mente una trama tan complicada como es la de un niño que tiene continuamente pensamientos sobre matar, no es bueno que optes por ir por el camino más sencillo y menos extenso. Tienes que explotar la psicología de los protagonistas, las circunstancias, la relación con el resto de personajes... Y Bosch ha fallado en esta labor: nos presenta una historia demasiado plana, sin evolución ninguna, donde las páginas son un continuo repetir de las mismas ideas de Max (incluso de las mismas frases y escenas). Ni se avanza ni se mejora en ningún momento, aunque las bases están muy bien planteadas y el ritmo es constante.

Podríamos decir que El niño que quería matar se trata de un relato que podría haber sido mucho y al final se quedó en casi nada. Y ojo, no todo es malo: todo tiene un sentido, una explicación lógica y realmente llegas a creerte la voz del protagonista, a pesar actuar demasiado infantil para tener catorce años. Es más, en un par de ocasiones se presentan oportunidades de cosas que pueden dar mucho juego y convertirse en algo grande, pero que finalmente acaban reducidas a cenizas.

Lo más triste es, sin duda, el hecho de que ningún personaje está definido. Todos parecen poseer la misma voz, actúan igual, piensan lo mismo, no contrastan unos de otros. Se quedan muy desdibujados y acabas frustrándote por ello.

En definitiva, El niño que quería matar es el claro ejemplo de como unas cien páginas más y una trama más sólida y adictiva podrían haber convertido un sencillo relato en una novela casi imprescindible. 

Conoce más de la novela aquí.
Agradecimientos a la editorial por el ejemplar.

1,5/5

martes, 1 de julio de 2014

¿Quieres conseguir la trilogía Oblivion completa?

Si quieres conseguir la trilogía Oblivion al completo, escrita por Francesc Miralles, dale al play y entérate de cómo:


¡Mucha suerte a todos!

*Agradecimientos a La Galera por su colaboración*.

domingo, 29 de junio de 2014

Oblivion III: La vida secreta de la luna, de Francesc Miralles

Sasha ha escapado con Ivonne de las redes de Oblivion, aunque para ello ha tenido que refugiarse en Bricklane, el barrio hipster de Londres. Allí, verán una campaña publicitaria de un fármaco para despertar el amor... y donde ellos dos son los protagonistas. A la vez, son convocados a un viejo parque de atracciones abandonado, donde se iniciará un juego que pondrá en peligro su amor y sus vidas.

Reseña sin spoilers de la trilogía.

Llevo tanto tiempo sin escribir una reseña que creo que he perdido todas las nociones básicas que tenía para hacerlas. ¡Y no sabéis lo que sufro por ello! El hecho de ponerme ahora frente a un documento en blanco y dejar que las palabras fluyan para dar forma a mis impresiones respecto a una lectura es, cuanto menos, un reto importante. Pero hoy no estamos aquí para hablar de ello, así que olvidad lo que os acabo de decir y seguid leyendo.

Oblivion III: La vida secreta de la luna es la tercera y última parte de la trilogía Oblivion (cuyo primer y segundo título podéis encontrar reseñados aquí y aquí), escrita por el que ya sabéis que es uno de mis autores favoritos dentro del panorama juvenil actual: Francesc Miralles. Si habéis sido buenos y leído lo que conté sobre la segunda parte, os habréis dado cuenta de que me decepcionó un poco. Bueno, al menos lo hizo si lo comparamos con lo que me gustó Un cielo tras otro. En general, fue una novela con bastantes altibajos, con una primera parte de ritmo lento y unos personajes nuevos que no me terminaron de convencer del todo. Es por eso que cuando por fin tuve entre mis manos La vida secreta de la luna me prometí a mí mismo que lo iba a empezar sin expectativa ninguna. Así podría evitar nuevas y pequeñas decepciones, ¿no? Pues bien, eso es lo que hice, y me siento muy orgulloso de haberlo hecho.

Para empezar, Oblivion III no es el mejor libro de los tres ni un final extraordinario para una trilogía que me ha resultado bastante agradable de leer. No quiero engañaros y deciros que me ha encantado, que jamás había leído algo semejante, que es lo mejor de la bibliografía de Miralles. Para nada lo es. Es más, ni siquiera sé qué siento, si me ha gustado en realidad o ha pasado desapercibido por mi vida lectora. Pero estoy seguro de que es justo ahí donde reside la magia de esta peculiar historia: no aspira a nada, no pretende enamorar ni provocar buenas sensaciones en el lector. Tan solo quiere contar algo de la mejor forma posible, lanzando de vez en cuando acertadas reflexiones sobre la vida, la muerte, las decisiones que tomamos y, sobre todo, el amor, que se quedan muy dentro de cada uno de nosotros. Y es que el autor es así: un maestro de los detalles y de los momentos, que dice mucho con muy poco y que, sobre todo, intenta a cada libro mostrarte una perspectiva distinta y hermosa de la realidad. Así que si alguna vez os preguntáis qué tiene Miralles que me fascina tanto, ahí tenéis la respuesta.

Siento que me estoy desviando un poco del tema, ¿verdad? Como ya os he dicho, he perdido mucha práctica en saber cómo se hacen corractamente las reseñas. Voy a intentar, por tanto, retomar un poco el camino. A ver...  

Oblivion III. La vida secreta de la luna es una novela que cuenta con casi los mismos errores que su antecesora: la primera mitad del libro tiene un ritmo bastante lento, donde aparentemente no sucede nada que nos mantenga pegados a sus páginas. Esto mejora, por supuesto, a medida que nos vamos acercando al final, donde todo estalla y los misterios y secretos que se nos habían planteado anteriormente por fin se desvelan. Además, los capítulos de dos páginas y la narrativa tan fluida del autor hacen que la obra se acabe devorando en una sentada, pasando por alto cualquier altibajo del ritmo.

Sin embargo, lo más destacable de este desenlace es la evolución de los personajes. En este libro vemos algo más de profundidad en ellos, conocemos más acerca de su pasado y de sus errores. Los crossovers con personajes de Retrum sigue siendo lo mejor de todo, donde podemos poner, esta vez sí, un punto y final a ambas historias (el final del libro cuenta con dos capítulos extra de Alexia Y Christian, protagonistas de Retrum). No obstante, el romance entre Ivonne y Sasha sigue sin convencerme: demasiado ideal, demasiado puro para el poco desarrollo que ha tenido a lo largo de toda la trilogía.

Por concluir, podría decir que el final me ha dejado un sabor de boca bastante agridulce. Por una parte me encanta que no sea el típico desenlace mágico donde todos los personajes viven felices para siempre. Por otro lado, me esperaba algo más oscuro, siniestro y, porqué no decirlo, sangriento. 

En conclusión, Oblivion ha resultado ser, a pesar de sus fallos, una buena trilogía llena de intrigas, una ambientación peculiar y hipsterismos. Recomendable para todos los amantes de Miralles.

Conoce más de la novela aquí.
Agradecimientos a la editorial por el ejemplar.

3,5/5

miércoles, 3 de julio de 2013

EL CORAZÓN DE HANNAH, de Rocío Carmona

La vida de Hannah, una joven amish de Pensilvania, no podía ser más ordinaria dentro de la exigente e inflexible comunidad religiosa en la que vive. Nadie más allá de sus tierras tiene derecho a hospedarse allí, pero, sin embargo, todo cambia cuando el reverendo permite la entrada a un joven reportero llamado Daniel. Ambos muchachos se enamoran perdidamente nada más verse y el mundo tal y como Hannah lo conocía da un giro radical de 180 grados. ¿Pero hasta dónde está dispuesta a llegar ella por amor?



Admito que yo he tenido mucha parte de culpa a la hora de que este libro no me gustase, pues Carmona me dejó tan enamorado con La Gramática del Amor que mis expectativas estaban por las nubes con su segunda novela. 

Tal vez habiéndola leído en otra ocasión me hubiese resultando, cuanto menos, decente; o quizá peca tantísimo de tópicos que es imposible que guste si eres algo exigente con las lecturas. Sea como sea, voy a intentar ser lo más preciso posible en esta reseña para que queden claras mis, por desgracia, negativas impresiones (con todo mi respeto, lógicamente).

Quisiera empezar lanzando una pregunta al aire, por si alguno de vosotros supiese respondérmela: ¿dónde se metió la pluma exquisita de la autora en esta ocasión? No sé si es que leí su debut hace mucho tiempo y no recuerdo bien cómo se expresaba la escritora o es que ya perdió esa magia tan suya que me encandiló en mi primera toma de contacto con sus letras. A cada página leída tenía la extraña sensación de estar adentrándome en una historia escrita por una fangirl obsesionada con el amor a primera vista y prohibido, repleta de una cantidad terrible de escenas puramente de relleno que me dificultaban la lectura hasta límites insospechados. 

No os miento cuando os digo que con El Corazón de Hannah he hecho lo que nunca antes: saltarme párrafos (¡e incluso capítulos enteros!) para poder avanzar en la historia y llegar al esperado punto y final, porque todo se me hacía como una cuesta arriba interminable. El ritmo trepidante al que me acostumbró con La Gramática se perdió completamente, dejándome ''en compensación'' una atmósfera pesada y repetitiva que no acababa nunca de mejorar. Es cierto que, mientras lees, sientes ese algo en tu interior que te hace seguir un poquito más (de vez en cuando te topas con algunas sorpresita), pero son tan escasas las ocasiones en las que eso ocurre que es un detalle que no puede salvar la cantidad de puntos negativos que tiene la novela.

Una frase que creo que podría resumir perfectamente mi opinión sería esta: este libro se lee con una ceja alzada. ¿Por qué? Porque tanto las actitudes de la mayoría de los personajes, como el amor y las acciones que se van desarrollando merecen una buena reprimenda, empezando con que la parte romántica es totalmente irreal y empalagosa. ¡Ojo, spoiler! Si bien el tercero en discordia (como no, hay que meter un triángulo amoroso sí o sí) tarda más de la mitad de la novela en aparecer (y, por lo que podréis deducir, ese amor es aún más surrealista si cabe) ¡fin del spoiler!, lo que concierne a la relación Hannah-Daniel es un WTF? constante. Se enamoran en las cinco primeras páginas (os lo juro). Ahí lo dejo. No digo más. Después, tampoco lograba tragarme cómo, misteriosamente y debido a una fuerza invisible y divina, las cosas le salen genial a Hannah en Nueva York. Sí, es cierto que se topa con un montón de problemas, pero ni uno de ellos tarda en resolverse del todo más de dos capítulos y eso es algo que no me terminaba de encajar. Podría haber tenido mucha más acción, pero Carmona prefirió dejarlo todo en pequeñas lecciones de vida para la protagonista, que, a mi parecer, nunca lograba aprender nada (no me digáis que esto es spoiler, que ya la sinopsis revela que la buena muchacha se larga a la Gran Manzana en busca de su amorcito).

Ahora, pasando al tema de los personajes, y para ir finiquitando la reseña, os diré que no he logrado conectar con ninguno de ellos. Aunque las personalidades están bien desarrolladas, las actitudes de absolutamente todos están muy fuera de lugar en más de una ocasión, comenzando por Hannah, que tan pronto era una chica amish sin ningún conocimiento de la vida moderna y absolutamente religiosa como que era una adolescente neoyorquina más (vale, me refiero al tema del sexo y del amor, algo que no debería ver del todo bien ella si está tan educada en los valores cristianos más profundos). Después está Daniel, que... Arg, ni siquiera me molestaré en hablar de él. Lo odié y punto. Los únicos que me parecieron más coherentes respecto a sus formas de vida fueron los habitantes de la comunidad amish, porque son los que actúan como deberían hacerlo, no al contrario. ¡Otro spoiler! Ahora, quien se lleva el premio a de la absurdez máxima es Stephanie (¿se llama así?), que siendo la típica niña rica y exitosa se toma perfectísimamente que su prometido (Daniel, porque el chaval no pierde el tiempo) la plante antes de la boda por otra. Eh, y sin consecuencias ni nada. Todo muy normal en la sociedad estadounidense más pudiente ¡fin del spoiler!

Creo que aquí pongo fin a mi crítica. Puede que a muchos no les agraden para nada mis palabras, pero ya sabéis el dicho: para gustos, los colores. Yo, por mi parte, me plantearé seriamente hacer las paces con Carmona la próxima vez, aunque, viendo lo visto, supongo que será de las autoras que siempre nos dan una de cal y otra de arena.

2/5


*Agradecimientos a La Galera por el ejemplar*.

viernes, 29 de marzo de 2013

Oblivion II. Tormenta de Estrellas, de Francesc Miralles

Tras los desafortunados acontecimientos que le sucedieron en la Península, Sasha vuelve a La Graciosa, donde cree que por fin todo ha acabado. Sin embargo, las cosas empiezan a volverse de lo más extrañas: sus padres poseen un dinero de origen desconocido, sus vecinos le tratan como si fuese un extraño y conoce a dos jóvenes de su clase con un comportamiento cuanto menos particular. Sasha comenzará así su andadura para intentar averiguar qué ocurrió con Oblivion y, sobre todo, con su amada Ivonne.





Apenas unos días después de realizar mi reseña de Oblivion. Una Cielo tras Otro (cuya reseña podéis leer en el blog), me llegó a casa  su segunda parte, a la que cogí con unas ganas inmensas y unas expectativas, cuanto menos, altas. Como sabéis, su primera parte me pareció asombrosa, ya que era una historia que se salía de todos los esquemas comunes a los que estoy acostumbrado a leer últimamente. Y es que en eso es un auténtico maestro Miralles: crea tramas y novelas donde los más inverosímil y alocado tiene cabida, manejándolo de manera perfecta para conjurar las bases de un libro original y adictivo. Es por ello que creí que esta continuación mantendría todos aquellos ingredientes que la haría, una vez más, una lectura recomendadísima. Ingenuo yo, ya que las segundas partes son buenas en muy contadas ocasiones. Y, aunque no en gran medida, Oblivion II no es tan genial como lo fue su antecesor. Pero, ojo, con esto no quiero decir que esta historia me haya parecido lo peor. Ni muchísimo menos. Es más, diría que sigue siendo una buena trilogía que puede dar mucho de que hablar, pero esta continuación es, a mi parecer, un mero puente de conexión entre el primero y tercero. El factor sorpresa se pierde y los escenarios, esta vez, no me convencieron del todo. Aun así, el autor, con su magia inconfundible, sabe engancharte a sus páginas y sorprenderte cuando el final es inminente, dejándote con ansias del siguiente libro.

En esta nueva lectura he notado un cambio en la pluma de Miralles. Puede que sólo sean impresiones mías, pero se me ha antojado diferente al resto de obras suyas. Aquí emplea un lenguaje mucho más desenfadado, con un vocabulario más juvenil, aunque manteniendo esa profesionalidad innata en el autor. Eso hace que la lectura sea aun más cercana, regalándonos un par de frases que merecen la pena de ser conservadas en tu libreta. No obstante, y aunque sigo adorando su narrativa, echo de menos aquel halo de magia y romanticismo que desprendían las páginas de Retrum (que, por cierto, podéis leer sus reseñas en el blog). Pero la lectura sigue siendo adictiva, con un ritmo constante que crece a partir de la segunda mitad del libro. La primera parte, por tanto, puede ser algo lenta y tediosa de leer, pero a medida que nos vamos acercando al final y vamos resolviendo ciertos misterios que aun quedaban en el aire todo se va tornando más emocionante y entretenido. He de admitir que en esta trama hay más secretos y emociones que en la primera y eso es algo que, en general, ayuda a engordar la nota. Sin embargo, y como dije anteriormente, los escenarios y personajes no me llegaron a convencer del todo esta vez, ya que sentía que no conectaba con ninguno de ellos.

Es cierto que Miralles sabe crear buenos personajes, cuyas personalidades se van engordando y perfilando a medida que avanzamos en la lectura. Les coges cariño casi sin darte cuenta de ello, a pesar de sus defectos o del rol que jueguen en el libro. Pero aquí me paso algo extraño, y es que no conseguía sentir afecto por ellos. Con Sasha, nuestro protagonista, mantengo una serie de sentimientos encontrados que espero que se resuelvan en la última parte. Le odio y le quiero casi a partes iguales y aun no sé exactamente el porqué de ello. Los nuevos personajes, como Petra, Ernesto o Rubén, no acabaron de gustarme del todo, aunque sí que tengo curiosidad en saber qué pasara con ellos y cuáles serán los secretos que se nos descubran en el desenlace. Eché de menos a Birdy, a las Helenas y, en general, a todos aquellos que conocimos en Oblivion I. Marcaron tanto mi fascinación por la novela que ahora me cuesta reemplazarlos por otros. No obstante, si tuviese que perdonar este detalle con otro, sería con el final, muy abierto y emocionante para lo que será, de seguro, un final perfecto. Yo, por mi parte, estoy deseando saber cómo termina la historia de Sasha e Ivonne.

4/5

*Agradecimiento a La Galera por el ejemplar*

miércoles, 20 de marzo de 2013

Una tanda de noticias frescas

En primer lugar, si os gusta la psicocomedía y disfrutáis con las novelas de su creadora, Regina Roman, no os perdáis estas noticias sobre la serie de Cuarentañeras pinchando sobre la imagen:


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Y ahora os traigo dos novedades que seguro ya conocéis. La primera se trata de la nueva publicación de La Galera, El Diario de H, cuya autora jovencísima (¡sólo tiene 14 añitos!) nos cuenta su adolescencia con muchísimo humor y talento.


Éste es el diario personal de Hypatia Pétriz, una chica de 14 años con problemas e inquietudes muy reales… ¡y mucho talento para contarlas! Desde la Galera presentamos una novela en formato de memorias sobre la primera adolescencia, llena de humor, reflexiones y descubrimientos. Está destinada a convertirse en un libro de referencia para toda una generación.

Según palabras del propio Francesc Miralles: ''es un debut sensacional de una jovencísima escritora con un talento enorme. Un libro de referencia para toda una generación''.

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Y lo último de Laura Gallego, El Libro de los Portales, saldrá publicado por Minotauro el 4 de abril. Si queréis ver el book-trailer, pinchad en la imagen:

miércoles, 6 de marzo de 2013

Oblivion. Un Cielo tras Otro, de Francesc Miralles

Cuando Sasha abandona su hogar en La Graciosa para terminar el bachillerato en Madrid junto a su tío, no podía imaginar que su vida estaba a punto de cambiar. Desamparado y confuso por el peculiar estilo de vida de su nuevo tutor, el joven comprenderá que nada es lo que parece, sobre todo cuando descubre, junto a su amiga Birdy, un bar llamado Oblivion en mitad de la nada. Pero lo peor llega a la mañana siguiente cuando no encuentra rastro del lugar y al parecer nadie lo ha visto nunca...




No es ningún secreto que soy un absoluto fan de Francesc Miralles, el escritor que es capaz de encandilarme desde la primera frase de cualquiera de sus libros. Desde que leí su obra Retrum (tenéis la reseña reseña en el blog) no he parado de devorar cada historia suya que cae en mis manos. Y siempre, de alguna manera u otra, ha sabido dejarme una huella dentro. Es por eso que cuando Oblivion I salió a las librerías lo esperé con las expectativas muy altas. No sólo la trama me parecía original (no os hagáis mucho caso de mi horrenda sinopsis), sino que, además, estaba completamente seguro que sería un soplo de aire fresco dentro de toda la literatura juvenil española. Gracias a los cielos no me defraudó en absoluto. Y es que Miralles tiene un don especial para enamorarte con sus letras, una pluma tan llena de magia que te maravilla desde la primera hasta la última palabra. Es talento puro elevado a la máxima potencia. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.

La historia en sí, aunque ciertamente tiene unos esquemas poco vistos en la literatura para adolescentes actual, no deja de ser, al menos para mí, el típico romance que se desarrolla en el marco de unos hechos ''paranormales''. En otras palabras, para que me entendáis: es el mismo amor de siempre, pero todo transcurre dentro de una serie de circunstancias que te mantienen pegado al libro de principio a fin. Esto podría suponer un punto en contra de la obra, pero creedme cuando os digo que, a pesar de ello, eres capaz de perdonarlo gracias a la maravillosa ambientación que el autor nos regala. Los hechos, misterios y secretos que se nos van desvelando a lo largo de la novela tienen una conexión francamente perfecta, donde todo encaja y nada queda suelto, salvo lo justo para que mantengas la expectación hasta la obra siguiente. El ritmo, además, es uno de sus puntos fuertes, no sólo por los capítulos cortos que hacen más amena y rápida la lectura, sino por la cantidad de información que se nos va desvelando en cada página y que no nos deja ni un segundo de descanso.

La pluma de Miralles es perfecta: ágil, poética, sensual y habilidosa durante la adjetivación. Consigue entret.ejer una trama fabulosa con palabras muy bien escogidas, no dejando nada a la imaginación y regalándonos frases que son dignas de recordar. Es por eso que Oblivion I es de esos libros que hay que leer con un paquete de post-it al lado. Se nota que el autor madura y pule su técnica en cada obra, ya buena de por sí, al igual que sus personajes, dotados cada vez de más realismo y carisma. Tanto el protagonista, que ya cuenta con el punto bueno de ser un narrador masculino, como los demás secundarios tienen unos caracteres redondos y perfectamente definidos. Conoces sus intenciones desde el primer momento y sabes a lo que atenerte, aunque en muchas ocasiones nos sorprendemos con algún que otro pequeño giro argumental. No obstante, he de destacar que el amor que surge entre el protagonista y la chica no me ha terminado de convencer del todo: demasiado precipitado para mi gusto. Estoy seguro que será un error que Miralles conseguirá solventar en sus próximas entregas.

Oblivion I. Un Cielo tras Otro es, por lo general, un muy buen arranque para una trilogía que estoy seguro dejará una profunda marca en mi corazón, algo muy destacable teniendo en cuenta que al ser una primera parte contiene todos los ingredientes necesarios para hacerla una novela redonda.

4,5/5

*Agradecimientos a La Galera por el ejemplar*

viernes, 13 de abril de 2012

Quantic Love, de Sonia Fernández-Vidal

Laila es sevillana y a punto está de comenzar la universidad. Laila es joven y tiene toda la vida por delante. Laila necesita disfrutar, y el verano antes de ingresar en la facultad, decide marchar a la aventura. Y dónde mejor que en el CERN, el espectacular centro de investigación de Suiza donde trabajará como camarera durante tres meses. Laila cree que puede ser una experiencia única, pero lejos está de imaginar que, entre átomos y probetas, va a cambiar su vida para siempre. No sólo descubrirá grandes misterios para ella desconocidos, sino que se enfrentará a una fuerza con la que jamás se había topado antes: la del amor.


Ay, el amor. Ay, la magia del primer amor. Es algo que todos hemos experimentado ya alguna vez, y recordamos de ese fantástico momento las mariposas que se sienten en el estómago cuando estás con la persona a la que quieres. Es algo que a mí me gusta tanto que no pude resistirme, al verla tan bonita con su lomo blanco y sus letras a color en la estantería, a devorar Quantic Love, que, por cierto, es mi primera cata de Sonia. ¡Y vaya si ha sido un buen arranque! Ciencia y amor, todo junto en una misma novela, hacía que mis expectativas fueran hacia las nubes y juguetearan con ellas. Aunque los números y los elementos químicos no son mi fuerte, ¡leñes!, parecía una buena apuesta para una tardecita de primavera. Y lo fue, y me gustó, y superó mis expectativas, y me hizo querer devorar cada página como si fuera una sola. Y es que Sonia, científica de día y narradora de noche, hace de lo más complicado un cuento: simple, directo y bonito. Nada de florituras ni cosas raras: todo bien explicadito y al alcance de todos. Las palabras vuelan por entre las páginas y tú no puedes hacer otra cosa más que bebértelas de un sorbo. Así, directamente y sin pensar.

Hay que ver la de vueltas que da la vida. Si a mí me hubiesen dicho hace unos años que disfrutaría como un crío con un libro de ciencias amorosas, no me lo hubiese creído. Para nada. Pero, ya sea porque me siento mayor a mis dieciocho años o porque ya era hora de que madurase, Quantic Love me ha hecho creer en un nuevo tipo de amor: el de los números, que esconden detrás de tantas fórmulas una historia romántica tan real y adictiva como la de cualquier otra novela. Y la prosa, ¡ay qué prosa! Simple, ágil... Delicada, incluso. Sonia sabe escoger cada letra con precisión y mucho mimo, y, claro, eso provoca un ritmo trepidante, y un buen ritmo desemboca en un buen libro. Hace de lo imposible lo posible, aunque bien es cierto que a veces puede llegar a pecar de predecible o inverosímil. Sí, porque hay algunas cosas que se mi hicieron bastante irreales. Pero como no quiero soltar spoilers, ahí lo dejo. No todo es podía ser bueno, ¿no? Aunque los personajes, salvo la protagonista que en ocasiones es demasiado pánfila, son de lo mejorcito y a mí se me hicieron muy humanizados. Si es que donde hay talento, no se puede poner mucha pega. Y Sonia demuestra que lo tiene. ¡Y mucho!

Quantic Love es una gran novela. No tendrá las pretensiones de grandeza que, a simple vista, podríamos creer que tiene, pero sin embargo es buena por lo sencilla que es. Cariñosa a rabiar, dulce, refrescante e innovadora, porque no me digáis que eso de incluir anécdotas científicas e incluso personajes célebres reales no es para alegrarse. Muchas obras de este tipo no se encuentran todos los días, la verdad. Así que, queridos lectores, lo dicho: si queréis disfrutar en una de esas tardes aburridas sin hacer nada, leer Quantic Love. Se devora, y no sólo por sus poquitas páginas. Se mima y se quiere, todo en uno. Por mi parte, doy gracias a La Galera, que me lo envió por sorpresa y yo más feliz que una castañuelas. ¡Gracias, amigos editores! Y dicho esto... ¡Larga vida a los números! Quiero decir, a los libros.

5/5

*Agradecimientos a La Galera por el ejemplar*

lunes, 19 de septiembre de 2011

Dos cositas muy suculentas

Tras empezar el nuevo curso (mi último antes de selectividad) con buen pie, pero muy triste por la marcha de unas amigas a la universidad, os traigo dos noticias que me acaban de llegar de manos de dos grandes editoriales.

La primera es la sinopsis definitiva y sin spoilers de El juramento, la próxima novedad de La Galera para el 18 de octubre.


El juramento

Kimberly Derting
Fecha de publicación: 18 de octubre de 2011
PVP: 16,95 euros
Idiomas: castellano y catalán
Edad: a partir de 14 años

En el mundo de Charlie, las clases sociales están muy diferenciadas y cada una habla su propio idioma. Ella ha nacido con el don de entender cualquier lengua, pero debe ocultar su poder. La guerra se acerca y las medidas de seguridad cada vez son más extremas. El grupo de rebeldes que quiere acabar con la vida de la reina está ganando terreno, y el futuro de su ciudad es incierto. En medio del caos, Charlie conoce a Max. Siente una atracción instantánea, pero se ve obligada a ignorar sus sentimientos. Charlie intentará proteger a su familia y huir del peligro, sin darse cuenta de que ella es una pieza clave en el desenlace de la guerra.


Y la otra viene de parte de SM, que con motivo de la pronta publicación de Donde los árboles cantan, han lanzado una promoción de venta la mar de apetitosa. Se trata de comprar el nuevo libro de Laura Gallego durante los días 14 y 15 de octubre y enviar a la editorial el ticket de compra (en perfectas condiciones) para recibir, de regalo, una hermosa bandolera como esta:


Si no quieres dejar pasar esta magnífica oportunidad, sólo disponible para los 2.500 primeros compradores, envíales tu ticket a:

Regalo Donde los árboles cantan
Ediciones SM
Urb. Prado del Espino
C/ Impresores, 2
26660 Boadilla del Monte (Madrid)

Y la bandolera será tuya.

¿Se os hace la boca agua?

martes, 30 de agosto de 2011

Noticias frescas para un caluroso verano

Exactamente, dos avisos importantes y una noticia que acabo de leer en uno de mis blogs favoritos.

En primer lugar, La Galera nos da la oportunidad de elegir la portada de Quantic love, la nueva novela de la autora superventas Sonia Fernández-Vidal (La puerta de los tres cerrojos). Además, sólo por votar entrarás en el sorteo de un ejemplar firmado.


Yo voté por la primera, aunque la segunda también me encanta.


La segunda es informaros que en nada acaba la Gymkana Veraniega creada por cuatro blogs literarios.


Pinchar en la imagen para ir a la primera prueba.


Y gracias a Fly Like a Butterfly me he enterado de esta grandiosa noticia:

EL CICLO DE LA LUNA ROJA, DE JOSÉ ANTONIO COTRINA, SERÁ REEDITADA POR HIDRA.

Sí, habéis leído bien. Después de que Alfaguara nos dejase sin esa esperada tercera y última parte, la editorial Hidra la reeditará y traerá el desenlace a las librería. 


Más info pinchando en la imagen.

jueves, 11 de agosto de 2011

La Gramática del Amor, de Rocío Carmona

Autor: Rocío Carmona.
Editorial: La Galera.
Precio: 17.95 E.
ISBN: 978-84-246-3670-8
Libro autoconclusivo.

Tras el divorcio de sus padres, Irene es enviada a un internado del sur de Inglaterra, al borde de un acantilado. Allí vivirá con gran dolor su primer desengaño amoroso, a la vez que ganará un inesperado mentor: Peter Hugues, el profesor más estricto de la escuela, que se ofrece a enseñarle la «gramática del amor» a través de siete grandes novelas del género, desde Goethe y Jane Austen hasta García Márquez y Murakami. Irene se irá enamorando poco a poco de su profesor, mientras otro pretendiente misterioso aspira secretamente a su corazón. 


«El amor es un infierno donde te quedarías a pasar la eternidad». Con esta preciosa frase Rocío Carmona nos introduce en libro donde los sentimientos a flor de piel, las carnes de gallina y los gemidos románticos están más que asegurados. ¿Quién que posea un espíritu soñador podría resistirse a esto? Yo no fui capaz, hasta que llegué a la última página. Porque si pudiese darle un simple adjetivo a esta magnífica historia, sería, sencillamente, absorbente.

Conocí a la autora en la Feria del Libro de Madrid de este año, por lo tanto, tengo la novela firmada y dedicada. Lo que no podía imaginar es que, tras esa tinta roja de Rocío, me encontraría con una trama dulce, tierna y altamente romántica, pero ojo, sin rozar nunca los límites del empalago.  En sí, podríamos decir que es una obra para recordar de principio a fin, que te dejará una huella enorme en el corazón y en el alma, imposible de borrar por muchas lecturas en las que te sumerjas a lo largo de los años. Rocío nos ofrece magia y delicadeza en cada página, exquisitamente decorada, que sentará como un soplo de aire fresco en la literatura romántica juvenil.

La historia, como bien he dicho, es adictiva, ofreciéndonos un amor imposible de dejar que asombra por su desarrollo paulatino y realista. Con esto quiero decir que si esperas la típica novela donde los protagonistas se enamoran nada más verse, mejor puedes dejarla en su sitio y coger otra. Aquí el romance ocurre de manera natural, mística y constante. Es un punto muy al favor de Carmona. Pero claro, como siempre digo, sin una buena pluma no se consigue trasmitir nada por mucho que se quiera, pero es que la autora escribe igual que canta -es vocalista del grupo Nikosia. Oro para los oídos, por cierto-: como un auténtico ángel. Frases hermosas, narración fluida y sencilla y recursos bien utilizados.Esto dota al libro de un ritmo vertiginoso y una acción constante. Os lo digo yo, que me lo leí en tres días y yo, os aseguro, soy muy lento.

Los capítulos son soberbios. Sus títulos captan enseguida la atención del lector, obligándole a sumergirse en sus letras. Con finales de infarto que incitan a continuar la lectura y situación realistas y sin tabúes, como el sexo, narrado de una manera natural y efectiva.

Los personajes son un auténtico lujo. Muy bien caracterizados, con personalidades complejas y creíbles y actitudes sinceras que lo dotan de gran humanidad. Sientes como a medida que avanzas, se van convirtiendo poco a poco en parte de ti: en tu propia familia de papel. Irene, la protagonista y narradora de la historia, me enamoró. Por fin encuentro en una historia de amor -a excepción de Cassia y Grace- una protagonista que me gusta. Marcelo me gustó mucho: su carisma, su forma de vivir la vida, sus sentimientos. Peter es un amor de persona, el profesor que todos deseamos tener. Martha, a pesar de su personalidad alocada y radical, me encantó, con sus pros y sus contras.

Y por último, el final. Sencillamente perfecto, bien hilado, lógico, acertado y magnífico. Un desenlace con el que se te soltará más de una lagrimita de felicidad.

Una historia de amor que traspasa las barreras de la autenticidad y nos deja una huella imborrable en nuestro corazón.

LO MEJOR: en sí, toda la novela y su ritmo adictivo.
LO PEOR: que desvele algunos finales de clásicos de la literatura.

MI PUNTUACIÓN


-Agradecimientos a La Galera-