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martes, 1 de julio de 2014

¿Quieres conseguir la trilogía Oblivion completa?

Si quieres conseguir la trilogía Oblivion al completo, escrita por Francesc Miralles, dale al play y entérate de cómo:


¡Mucha suerte a todos!

*Agradecimientos a La Galera por su colaboración*.

domingo, 29 de junio de 2014

Oblivion III: La vida secreta de la luna, de Francesc Miralles

Sasha ha escapado con Ivonne de las redes de Oblivion, aunque para ello ha tenido que refugiarse en Bricklane, el barrio hipster de Londres. Allí, verán una campaña publicitaria de un fármaco para despertar el amor... y donde ellos dos son los protagonistas. A la vez, son convocados a un viejo parque de atracciones abandonado, donde se iniciará un juego que pondrá en peligro su amor y sus vidas.

Reseña sin spoilers de la trilogía.

Llevo tanto tiempo sin escribir una reseña que creo que he perdido todas las nociones básicas que tenía para hacerlas. ¡Y no sabéis lo que sufro por ello! El hecho de ponerme ahora frente a un documento en blanco y dejar que las palabras fluyan para dar forma a mis impresiones respecto a una lectura es, cuanto menos, un reto importante. Pero hoy no estamos aquí para hablar de ello, así que olvidad lo que os acabo de decir y seguid leyendo.

Oblivion III: La vida secreta de la luna es la tercera y última parte de la trilogía Oblivion (cuyo primer y segundo título podéis encontrar reseñados aquí y aquí), escrita por el que ya sabéis que es uno de mis autores favoritos dentro del panorama juvenil actual: Francesc Miralles. Si habéis sido buenos y leído lo que conté sobre la segunda parte, os habréis dado cuenta de que me decepcionó un poco. Bueno, al menos lo hizo si lo comparamos con lo que me gustó Un cielo tras otro. En general, fue una novela con bastantes altibajos, con una primera parte de ritmo lento y unos personajes nuevos que no me terminaron de convencer del todo. Es por eso que cuando por fin tuve entre mis manos La vida secreta de la luna me prometí a mí mismo que lo iba a empezar sin expectativa ninguna. Así podría evitar nuevas y pequeñas decepciones, ¿no? Pues bien, eso es lo que hice, y me siento muy orgulloso de haberlo hecho.

Para empezar, Oblivion III no es el mejor libro de los tres ni un final extraordinario para una trilogía que me ha resultado bastante agradable de leer. No quiero engañaros y deciros que me ha encantado, que jamás había leído algo semejante, que es lo mejor de la bibliografía de Miralles. Para nada lo es. Es más, ni siquiera sé qué siento, si me ha gustado en realidad o ha pasado desapercibido por mi vida lectora. Pero estoy seguro de que es justo ahí donde reside la magia de esta peculiar historia: no aspira a nada, no pretende enamorar ni provocar buenas sensaciones en el lector. Tan solo quiere contar algo de la mejor forma posible, lanzando de vez en cuando acertadas reflexiones sobre la vida, la muerte, las decisiones que tomamos y, sobre todo, el amor, que se quedan muy dentro de cada uno de nosotros. Y es que el autor es así: un maestro de los detalles y de los momentos, que dice mucho con muy poco y que, sobre todo, intenta a cada libro mostrarte una perspectiva distinta y hermosa de la realidad. Así que si alguna vez os preguntáis qué tiene Miralles que me fascina tanto, ahí tenéis la respuesta.

Siento que me estoy desviando un poco del tema, ¿verdad? Como ya os he dicho, he perdido mucha práctica en saber cómo se hacen corractamente las reseñas. Voy a intentar, por tanto, retomar un poco el camino. A ver...  

Oblivion III. La vida secreta de la luna es una novela que cuenta con casi los mismos errores que su antecesora: la primera mitad del libro tiene un ritmo bastante lento, donde aparentemente no sucede nada que nos mantenga pegados a sus páginas. Esto mejora, por supuesto, a medida que nos vamos acercando al final, donde todo estalla y los misterios y secretos que se nos habían planteado anteriormente por fin se desvelan. Además, los capítulos de dos páginas y la narrativa tan fluida del autor hacen que la obra se acabe devorando en una sentada, pasando por alto cualquier altibajo del ritmo.

Sin embargo, lo más destacable de este desenlace es la evolución de los personajes. En este libro vemos algo más de profundidad en ellos, conocemos más acerca de su pasado y de sus errores. Los crossovers con personajes de Retrum sigue siendo lo mejor de todo, donde podemos poner, esta vez sí, un punto y final a ambas historias (el final del libro cuenta con dos capítulos extra de Alexia Y Christian, protagonistas de Retrum). No obstante, el romance entre Ivonne y Sasha sigue sin convencerme: demasiado ideal, demasiado puro para el poco desarrollo que ha tenido a lo largo de toda la trilogía.

Por concluir, podría decir que el final me ha dejado un sabor de boca bastante agridulce. Por una parte me encanta que no sea el típico desenlace mágico donde todos los personajes viven felices para siempre. Por otro lado, me esperaba algo más oscuro, siniestro y, porqué no decirlo, sangriento. 

En conclusión, Oblivion ha resultado ser, a pesar de sus fallos, una buena trilogía llena de intrigas, una ambientación peculiar y hipsterismos. Recomendable para todos los amantes de Miralles.

Conoce más de la novela aquí.
Agradecimientos a la editorial por el ejemplar.

3,5/5

viernes, 29 de marzo de 2013

Oblivion II. Tormenta de Estrellas, de Francesc Miralles

Tras los desafortunados acontecimientos que le sucedieron en la Península, Sasha vuelve a La Graciosa, donde cree que por fin todo ha acabado. Sin embargo, las cosas empiezan a volverse de lo más extrañas: sus padres poseen un dinero de origen desconocido, sus vecinos le tratan como si fuese un extraño y conoce a dos jóvenes de su clase con un comportamiento cuanto menos particular. Sasha comenzará así su andadura para intentar averiguar qué ocurrió con Oblivion y, sobre todo, con su amada Ivonne.





Apenas unos días después de realizar mi reseña de Oblivion. Una Cielo tras Otro (cuya reseña podéis leer en el blog), me llegó a casa  su segunda parte, a la que cogí con unas ganas inmensas y unas expectativas, cuanto menos, altas. Como sabéis, su primera parte me pareció asombrosa, ya que era una historia que se salía de todos los esquemas comunes a los que estoy acostumbrado a leer últimamente. Y es que en eso es un auténtico maestro Miralles: crea tramas y novelas donde los más inverosímil y alocado tiene cabida, manejándolo de manera perfecta para conjurar las bases de un libro original y adictivo. Es por ello que creí que esta continuación mantendría todos aquellos ingredientes que la haría, una vez más, una lectura recomendadísima. Ingenuo yo, ya que las segundas partes son buenas en muy contadas ocasiones. Y, aunque no en gran medida, Oblivion II no es tan genial como lo fue su antecesor. Pero, ojo, con esto no quiero decir que esta historia me haya parecido lo peor. Ni muchísimo menos. Es más, diría que sigue siendo una buena trilogía que puede dar mucho de que hablar, pero esta continuación es, a mi parecer, un mero puente de conexión entre el primero y tercero. El factor sorpresa se pierde y los escenarios, esta vez, no me convencieron del todo. Aun así, el autor, con su magia inconfundible, sabe engancharte a sus páginas y sorprenderte cuando el final es inminente, dejándote con ansias del siguiente libro.

En esta nueva lectura he notado un cambio en la pluma de Miralles. Puede que sólo sean impresiones mías, pero se me ha antojado diferente al resto de obras suyas. Aquí emplea un lenguaje mucho más desenfadado, con un vocabulario más juvenil, aunque manteniendo esa profesionalidad innata en el autor. Eso hace que la lectura sea aun más cercana, regalándonos un par de frases que merecen la pena de ser conservadas en tu libreta. No obstante, y aunque sigo adorando su narrativa, echo de menos aquel halo de magia y romanticismo que desprendían las páginas de Retrum (que, por cierto, podéis leer sus reseñas en el blog). Pero la lectura sigue siendo adictiva, con un ritmo constante que crece a partir de la segunda mitad del libro. La primera parte, por tanto, puede ser algo lenta y tediosa de leer, pero a medida que nos vamos acercando al final y vamos resolviendo ciertos misterios que aun quedaban en el aire todo se va tornando más emocionante y entretenido. He de admitir que en esta trama hay más secretos y emociones que en la primera y eso es algo que, en general, ayuda a engordar la nota. Sin embargo, y como dije anteriormente, los escenarios y personajes no me llegaron a convencer del todo esta vez, ya que sentía que no conectaba con ninguno de ellos.

Es cierto que Miralles sabe crear buenos personajes, cuyas personalidades se van engordando y perfilando a medida que avanzamos en la lectura. Les coges cariño casi sin darte cuenta de ello, a pesar de sus defectos o del rol que jueguen en el libro. Pero aquí me paso algo extraño, y es que no conseguía sentir afecto por ellos. Con Sasha, nuestro protagonista, mantengo una serie de sentimientos encontrados que espero que se resuelvan en la última parte. Le odio y le quiero casi a partes iguales y aun no sé exactamente el porqué de ello. Los nuevos personajes, como Petra, Ernesto o Rubén, no acabaron de gustarme del todo, aunque sí que tengo curiosidad en saber qué pasara con ellos y cuáles serán los secretos que se nos descubran en el desenlace. Eché de menos a Birdy, a las Helenas y, en general, a todos aquellos que conocimos en Oblivion I. Marcaron tanto mi fascinación por la novela que ahora me cuesta reemplazarlos por otros. No obstante, si tuviese que perdonar este detalle con otro, sería con el final, muy abierto y emocionante para lo que será, de seguro, un final perfecto. Yo, por mi parte, estoy deseando saber cómo termina la historia de Sasha e Ivonne.

4/5

*Agradecimiento a La Galera por el ejemplar*

miércoles, 6 de marzo de 2013

Oblivion. Un Cielo tras Otro, de Francesc Miralles

Cuando Sasha abandona su hogar en La Graciosa para terminar el bachillerato en Madrid junto a su tío, no podía imaginar que su vida estaba a punto de cambiar. Desamparado y confuso por el peculiar estilo de vida de su nuevo tutor, el joven comprenderá que nada es lo que parece, sobre todo cuando descubre, junto a su amiga Birdy, un bar llamado Oblivion en mitad de la nada. Pero lo peor llega a la mañana siguiente cuando no encuentra rastro del lugar y al parecer nadie lo ha visto nunca...




No es ningún secreto que soy un absoluto fan de Francesc Miralles, el escritor que es capaz de encandilarme desde la primera frase de cualquiera de sus libros. Desde que leí su obra Retrum (tenéis la reseña reseña en el blog) no he parado de devorar cada historia suya que cae en mis manos. Y siempre, de alguna manera u otra, ha sabido dejarme una huella dentro. Es por eso que cuando Oblivion I salió a las librerías lo esperé con las expectativas muy altas. No sólo la trama me parecía original (no os hagáis mucho caso de mi horrenda sinopsis), sino que, además, estaba completamente seguro que sería un soplo de aire fresco dentro de toda la literatura juvenil española. Gracias a los cielos no me defraudó en absoluto. Y es que Miralles tiene un don especial para enamorarte con sus letras, una pluma tan llena de magia que te maravilla desde la primera hasta la última palabra. Es talento puro elevado a la máxima potencia. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.

La historia en sí, aunque ciertamente tiene unos esquemas poco vistos en la literatura para adolescentes actual, no deja de ser, al menos para mí, el típico romance que se desarrolla en el marco de unos hechos ''paranormales''. En otras palabras, para que me entendáis: es el mismo amor de siempre, pero todo transcurre dentro de una serie de circunstancias que te mantienen pegado al libro de principio a fin. Esto podría suponer un punto en contra de la obra, pero creedme cuando os digo que, a pesar de ello, eres capaz de perdonarlo gracias a la maravillosa ambientación que el autor nos regala. Los hechos, misterios y secretos que se nos van desvelando a lo largo de la novela tienen una conexión francamente perfecta, donde todo encaja y nada queda suelto, salvo lo justo para que mantengas la expectación hasta la obra siguiente. El ritmo, además, es uno de sus puntos fuertes, no sólo por los capítulos cortos que hacen más amena y rápida la lectura, sino por la cantidad de información que se nos va desvelando en cada página y que no nos deja ni un segundo de descanso.

La pluma de Miralles es perfecta: ágil, poética, sensual y habilidosa durante la adjetivación. Consigue entret.ejer una trama fabulosa con palabras muy bien escogidas, no dejando nada a la imaginación y regalándonos frases que son dignas de recordar. Es por eso que Oblivion I es de esos libros que hay que leer con un paquete de post-it al lado. Se nota que el autor madura y pule su técnica en cada obra, ya buena de por sí, al igual que sus personajes, dotados cada vez de más realismo y carisma. Tanto el protagonista, que ya cuenta con el punto bueno de ser un narrador masculino, como los demás secundarios tienen unos caracteres redondos y perfectamente definidos. Conoces sus intenciones desde el primer momento y sabes a lo que atenerte, aunque en muchas ocasiones nos sorprendemos con algún que otro pequeño giro argumental. No obstante, he de destacar que el amor que surge entre el protagonista y la chica no me ha terminado de convencer del todo: demasiado precipitado para mi gusto. Estoy seguro que será un error que Miralles conseguirá solventar en sus próximas entregas.

Oblivion I. Un Cielo tras Otro es, por lo general, un muy buen arranque para una trilogía que estoy seguro dejará una profunda marca en mi corazón, algo muy destacable teniendo en cuenta que al ser una primera parte contiene todos los ingredientes necesarios para hacerla una novela redonda.

4,5/5

*Agradecimientos a La Galera por el ejemplar*